Mar Romera nació en Heidenheim (Alemania) en 1967, aunque desde muy pequeña vive en Granada.
Es maestra, licenciada en pedagogía y en psicopedagogía, especialista en inteligencia emocional, autora de varios libros sobre la escuela, la infancia y la didáctica activa, presidenta de la Asociación Pedagógica Francesco Tonucci y autora del modelo pedagógico «Educar con tres Cs: Capacidades, Competencias y Corazón».

Mar Romera


Conoce de primera mano todas las etapas del aprendizaje, puesto que ha trabajado en la enseñanza infantil, primaria y secundaria, pero también en educación especial y formación profesional, y ha sido profesora universitaria. En la actualidad es asesora pedagógica y formadora del profesorado en varias comunidades autónomas. Se la conoce principalmente por sus ponencias sobre educación emocional, e imparte y participa en multitud de cursos, jornadas y congresos.

El próximo 29 de enero en nuestro Colegio CALASANCIAS de Vigo, Mar Romera dará una CONFERENCIA sobre «Educar con 3C: Capacidades, Competencias y Corazón». La familia, la primera escuela de las emociones».

(*) La conferencia es gratuita, previa recogida de las invitaciones en la recepción del Colegio.
Orientado a familias, profesorado y comunidad educativa.

Es una oportunidad única, ¡no te lo pierdas!

En una etapa en la que por fin se reconoce la importancia de las emociones en nuestra vida (Mar llega a decir que “con las emociones se mueve el mundo”), Mar advierte de que “las estadísticas nos dicen que uno de cuatro niños en la próxima década sufrirá un trastorno de salud mental”. Parece importante apostar por una “estructura emocional equilibrada”, porque “la calidad de mi vida depende de la calidad de mis pensamientos, no de mis circunstanciasY mis pensamientos dependen de la plataforma emocional en la que los emito, por lo que es importante entrenar todas las emociones”.

Defensora de la infancia, Mar Romera considera que con la sociedad actual “no estamos teniendo en cuenta las necesidades de los niños, que son muy simples: es jugar. Les hemos robado los espacios, les hemos robado el tiempo, la posibilidad de crear, porque incluso les hemos robado los juguetes. El tiempo está absolutamente limitado y programado y el niño necesita tiempo para jugar. El juego en el niño es el elemento básico, pero es su juego, no el juego que nosotros, los adultos, nos hemos inventado”. Además, reivindica que “los niños tienen derecho al juego” pero además tienen derecho a la participación, a opinar sobre los asuntos que les afectan”, y por tanto apuesta por “una educación con la infancia, y la palabra con es muy grande, y no para la infancia”.

Si le preguntamos cuál es el mayor reto para padres y madres de hoy en día, contesta sin dudar que “necesitamos recuperar y controlar el tiempo de ahora. Nos está pasando un poco como a los hombres de gris de Momo, se están llevando el tiempo. En el momento de la mayor comunicación mundial, vivimos la mayor incomunicación en casa, en los grupos de iguales… Necesitamos tiempo para pasear, para observar la naturaleza, tiempo para llorar y estas lágrimas tienen que ser en familia. Mis hijos tienen que ver que no soy insensible porque tengo prisa”.

(Fuente: «ser padres»)